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22/03/2017
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Actualidad

 

El pasado lunes 20 de marzo se celebraba el Día Internacional de la Felicidad, algo que a priori parece no tener mucho que ver con nuestro sector, pero no es así. La relación entre construcción y felicidad es mucho más cercana de lo que la mayoría cree. No hablamos de los arquitectos, del diseño, ingenieros... si no de las personas que habitan los espacios, es decir, todos.

 

La comodidad, la calidad de vida y el confort de una casa bien construida se puede medir en términos cuantitativos basados en el ahorro energético, pero conlleva a su vez una serie de elementos intangibles que no se pueden medir tan fácilmente como el hecho de poder dormir en nuestro cuarto sin  el uso de varios edredones o mantas, poder sentarnos en el escritorio sin que a los diez minutos tengamos esa horrible sensación de frío.

Todo ello, son beneficios que trae consigo la buena construcción y que hacen que las personas que habitan esos edificios disfruten de una mayor calidad de vida, con preocupaciones que solo tienen que ver con su vida personal y no con el espacio en que se encuentran.

 

Ninguno de nosotros queremos vivir en un hogar que posea malas condiciones de aislamiento o insonorización, pero debido al anterior modelo de construcción en el que nos encontrábamos, un modelo que priorizaba el aspecto monetario y no de las verdaderas necesidades de la vivienda y de sus habitantes, muchos de nuestros edificios hoy en día son nulos en condiciones de confort. Por ello, si nos encontramos en esta situación una de las formas más viables para la mejora de las condiciones de nuestra vivienda es la rehabilitación, realizando cambios en la estructura de nuestra vivienda podemos conseguir todas la características que en un primer momento no disponíamos y así aumentar nuestro bienestar; por ejemplo, con el cambio de ventanas ineficientes por otras más eficientes que incorporen sistemas KÖMMERLING se pueden llegar a reducir hasta en un 70% las pérdidas energéticas de la vivienda con el consiguiente ahorro energético, lo que sin duda se notará en las facturas que llegan a fin de mes.

 

Una nueva forma de hacer arquitectura

 

Los nuevos modelos de arquitectura, defienden la comodidad de las personas que van a habitar ese espacio integrándolo con el medio ambiente y la sostenibilidad así como la eficiencia energética. Una clara evolución del modelo de arquitectura en nuestros días. Y aunque es un proceso lento, ya tenemos numerosos ejemplos en obra nueva y de rehabilitación como el Edificio Zaramaga en Vitoria o el futuro Edificio Zero para la nueva sede de las oficinas KÖMMERLING, en Camarma de Esteruelas. Un ejemplo con el que en KÖMMERLING queremos demostrar que es económica y técnicamente viable conseguir ese estándar hoy.

 

 

En el campo de la eficiencia energética en edificación están apareciendo numerosos nuevos conceptos relacionados con el edificio y la cantidad de energía que consumen estos, y muchos otros factores. Debido a esta nueva lluvia de conceptos la formación de técnicos y profesionales del sector aparece como una necesidad más que una opción. Para que todas estas mejoras sean exigidas por el conjunto de la sociedad, lo que engloba empresas, actores implicados dentro del ciclo constructivo, administración, cliente final… debemos potenciar la formación en estos nuevos modelos.

 

Desde KÖMMERLING creemos en el papel que la construcción y sus agentes tiene en la felicidad de los ciudadanos y os animamos a seguir el día a día del RETO KÖMMERLING, una iniciativa única pionera en este cambio de modelo arquitectónico :)



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