Cómo aislar las ventanas del frío
Si cuando llega el frío notas que no consigues calentar tu vivienda y sufres disconfort térmico, es posible que exista algún problema de aislamiento con tus ventanas. En este post repasamos los principales problemas y solucionar para aislar las ventanas del frío.
Respuesta rápida
Para saber cómo aislar las ventanas del frío puedes mejorar juntas, sellados y acristalamientos, aunque estas medidas tienen un alcance limitado. Si las ventanas son antiguas o poco eficientes, sustituirlas por unas de altas prestaciones permite mejorar de forma global el aislamiento térmico de la vivienda.
La llegada del invierno no debería significar pasar frío en casa, o notar que hay zonas de la vivienda que se quedan más frías que otras, especialmente cerca de las ventanas. Tampoco debería ser habitual que, incluso con la calefacción encendida, sintamos una corriente de aire o notemos cómo la temperatura baja rápidamente al apagarla.
Si te sientes identificado con alguno de estos casos, sigue leyendo, que vamos a analizar los posibles problemas y sus soluciones ;)
¿Cómo aislar las ventanas del frío? Antes de buscar una solución, es importante identificar por dónde se está produciendo la pérdida de confort. El problema puede estar en el perfil, el vidrio, las juntas, el sellado, el cajón de persiana o incluso en el propio sistema de apertura.
Algunas medidas permiten mejorar el comportamiento de una ventana existente, pero cuando la carpintería es antigua y presenta unas prestaciones térmicas bajas, la solución más eficaz suele pasar por sustituirla por una ventana de altas prestaciones. En este caso, elegir correctamente el perfil, el acristalamiento y la instalación es fundamental para conseguir un buen aislamiento térmico.
Causas principales de por qué tus ventanas dejan pasar el frío
No todas las ventanas aíslan igual. Con el paso de los años, además, algunos de sus componentes pueden deteriorarse y hacer que aumenten las pérdidas de calor o las infiltraciones de aire.
Puentes térmicos
Un puente térmico es una zona del cerramiento por la que el calor se transmite con mayor facilidad entre el interior y el exterior. En una ventana, puede estar relacionado con el propio perfil o con determinados encuentros entre materiales.
Una de las señales más habituales es notar que determinadas zonas del marco están mucho más frías al tacto que otras. También puede aparecer condensación superficial en esos puntos cuando existe una diferencia importante de temperatura entre el interior y el exterior.
Si estás a punto de cambiar las ventanas y este tema te preocupa, es importante saber que el PVC es un material no conductor, con una baja conductividad térmica y que, a diferencia del aluminio, no necesita rotura de puente térmico.
Juntas de goma deterioradas
Las juntas de estanqueidad son fundamentales para evitar filtraciones de aire. Con el tiempo pueden perder elasticidad, deteriorarse o dejar de ejercer correctamente la presión necesaria sobre la hoja.
Si notas corrientes de aire alrededor de una ventana que aparentemente está bien cerrada, conviene revisar el estado de las juntas. En algunos casos pueden sustituirse, aunque si el problema afecta también al perfil o al sistema de cierre, esta actuación puede no ser suficiente.
Falta de sellado en el marco
Puedes haber elegido la mejor ventana del mercado y, aun así, presentar problemas de aislamiento si la instalación no se ha realizado correctamente por profesionales.
La unión entre el marco y el hueco de la fachada debe quedar correctamente sellada para evitar filtraciones de aire y pérdidas de prestaciones. Por eso, una instalación profesional es tan importante como elegir una ventana con buenas características técnicas.
Cierres desajustados
Una hoja que no cierra correctamente puede generar pequeñas entradas de aire que afectan al confort térmico. Los herrajes pueden necesitar un ajuste después de varios años de uso, especialmente si la ventana se ha utilizado con mucha frecuencia.
Si la carpintería está en buen estado, un profesional puede revisar y ajustar los cierres de forma rápida y sencilla para recuperar un cierre adecuado.
Cajón de persiana sin aislamiento
El cajón de persiana es otro de los puntos que conviene revisar. Un cajón antiguo, poco estanco o sin un aislamiento adecuado puede convertirse en una vía de entrada de aire frío y reducir las prestaciones del conjunto de la ventana.
Por eso, al renovar las ventanas también es recomendable prestar atención a la persiana y al cajón. Existen soluciones de altas prestaciones que incorporan aislamiento térmico reforzado y ayudan a mantener las prestaciones del cerramiento, como por ejemplo el cajón RolaPlus.
Además, la motorización de las persianas puede contribuir a reducir puntos de entrada de aire al eliminar el hueco necesario para la cinta tradicional. Si quieres saber más sobre cómo influye la motorización en el aislamiento y la eficiencia energética, en este artículo sobre domótica te lo explicamos.
Cristales simples
El vidrio ocupa una parte importante de la superficie de la ventana, por lo que sus características influyen directamente en el aislamiento térmico.
Las ventanas antiguas con vidrio simple presentan, en general, unas prestaciones térmicas inferiores a las soluciones actuales con doble o triple acristalamiento. Si además el perfil es antiguo y presenta problemas de estanqueidad, cambiar únicamente el vidrio puede no solucionar el problema de forma completa.
Por eso es importante valorar la ventana como un conjunto: perfil, vidrio, juntas, herrajes, cajón de persiana e instalación.
Formas de aislar ventanas y mejorar su eficiencia térmica
Una vez localizado el problema, existen diferentes alternativas para mejorar el aislamiento. No todas tienen el mismo alcance ni ofrecen el mismo resultado a largo plazo.
Burletes y soluciones temporales
Los burletes pueden ser útiles para reducir pequeñas filtraciones de aire en ventanas antiguas. También existen soluciones como cortinas térmicas, láminas aislantes o determinados sistemas de sellado que pueden mejorar ligeramente el confort.
Son medidas sencillas y económicas, pero conviene entender sus limitaciones. No solucionan un perfil con una elevada transmitancia térmica, un vidrio poco eficiente o un cajón de persiana mal aislado.
Por eso, si la ventana tiene muchos años y presenta varios de estos problemas, puede ser más interesante plantearse una renovación que acumular soluciones parciales que van sumando costes.
Renovación de vidrios
Si el perfil de la ventana se encuentra en buen estado, sustituir un vidrio simple por un doble acristalamiento puede ser una opción para mejorar sus prestaciones.
Sin embargo, antes de hacerlo conviene comprobar que el marco y la hoja existentes son compatibles con el nuevo vidrio y que mantienen unas condiciones adecuadas de estanqueidad y resistencia.
Cambiar a perfiles de alta eficiencia
Cuando el objetivo es mejorar de forma significativa el aislamiento térmico de una vivienda y dejar a un lado los pequeños apaños, renovar las ventanas por unas de altas prestaciones será la solución más completa.
Las ventanas de PVC de altas prestaciones son una opción especialmente interesante por sus propiedades aislantes y su buena relación calidad/precio. Además, los sistemas actuales no solo ofrecen elevadas prestaciones térmicas y acústicas, sino que presentan un diseño estilizado, actual, y están disponibles en una amplia gama de acabados y texturas.
Pero ojo, una ventana eficiente no depende únicamente del perfil. También hay que elegir un acristalamiento adecuado, cuidar el cajón de persiana y realizar una instalación profesional. El objetivo es conseguir un hueco en el que todos los elementos trabajen conjuntamente.
En el caso de una renovación, además, no siempre es necesario realizar una gran obra. Dependiendo de las características del hueco, es posible sustituir ventanas antiguas aprovechando el premarco existente o incluso instalando la nueva ventana sobre el marco antiguo.
| Solución | Durabilidad | Dificultad | Potencial de mejora |
|---|---|---|---|
| Burletes y pequeños ajustes | Baja-media | Baja | Bajo |
| Cortinas o soluciones interiores | Media | Baja | Bajo |
| Renovación del vidrio | Alta | Media | Medio |
| Mejora del sellado | Alta | Media | Medio |
| Sustitución por ventanas de altas prestaciones | Alta | Media-alta | Alto |
| Renovación del conjunto de ventana y cajón | Alta | Media-alta | Alto |
Esta comparativa debe entenderse como una orientación general. El resultado final dependerá del estado de las ventanas existentes, del tipo de vivienda, del hueco y de las características de la nueva instalación.
¿Influye el tipo de apertura de las ventanas en el aislamiento?
Sí. El tipo de apertura influye en la estanqueidad y, por tanto, en el aislamiento térmico de la ventana. Pero no es el único factor. Un buen perfil, un acristalamiento eficiente y una instalación correcta son igualmente importantes.
Ventanas oscilobatientes
Las ventanas oscilobatientes combinan dos posibilidades de apertura en una misma hoja. Al cerrarse, la hoja presiona las juntas contra el marco, creando un cierre estanco.
Por este motivo, las ventanas practicables, entre las que se encuentran las oscilobatientes, suelen ofrecer un elevado nivel de aislamiento y hermeticidad. Además, permiten ventilar la vivienda abriendo la hoja en posición oscilo, algo especialmente práctico en el día a día.
Ventanas correderas
Las ventanas correderas tienen la ventaja de ocupar muy poco espacio al abrirse, por lo que son especialmente útiles en determinadas viviendas y grandes huecos.
Tradicionalmente, las correderas han ofrecido un nivel de estanqueidad inferior al de las ventanas practicables. Sin embargo, esto no significa que todas las correderas aíslen mal. Actualmente existen sistemas correderos diseñados para conseguir buenos niveles de aislamiento y hermeticidad.
Por tanto, si tienes una corredera y quieres mejorar el aislamiento, no es necesario renunciar automáticamente a este tipo de apertura. Lo importante es valorar las prestaciones concretas del sistema y las necesidades del hueco.
En cualquier caso, si tienes ventanas antiguas con problemas de infiltraciones, perfiles poco aislantes y vidrios simples, cambiar a una ventana actual de altas prestaciones puede marcar una diferencia mucho mayor que intentar corregir cada uno de estos problemas por separado.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué aísla mejor del frío: el PVC o el aluminio?
El PVC es un material con una baja conductividad térmica y ofrece un buen aislamiento de forma natural. El aluminio, por su parte, es un material conductor y necesita incorporar una rotura de puente térmico para reducir la transmisión de temperatura a través del perfil.
En cualquier caso, no se trata únicamente de elegir un material, sino que para valorar el aislamiento térmico de una ventana hay que tener en cuenta el sistema, el acristalamiento, el cajón de persiana y la instalación.
¿Es cierto que las ventanas correderas aíslan menos que las oscilobatientes?
En términos generales, las ventanas practicables y oscilobatientes suelen ofrecer una mayor estanqueidad que las correderas tradicionales, gracias a su sistema de cierre a presión.
Pero existen correderas actuales con buenas prestaciones térmicas y de hermeticidad. Por eso, más que fijarse únicamente en el tipo de apertura, conviene consultar las prestaciones concretas de cada ventana.
¿Por qué sigue entrando frío si tengo cristales dobles?
Tener doble acristalamiento no garantiza por sí solo un buen aislamiento de toda la ventana. El frío puede entrar por otras zonas, como el perfil, las juntas, los cierres, la unión entre la ventana y la fachada o el cajón de persiana.
Si la vivienda tiene ventanas antiguas con doble vidrio, pero sigue existiendo sensación de frío o corrientes de aire, conviene revisar el conjunto.